Fernando López Segura. Doctor en Medicina. Especialidad en Medicina Interna

Esta tercera edición de ÓLEOFORUM, viene con bastantes novedades. Entre ellas, la ponencia del doctor Fernando López Segura, médico internista y miembro de la Unidad de Lípidos y Arterioesclerosis del Hospital Reina Sofía de Córdoba, profesor asociado de la Facultad de Medicina y Director de los cursos de Dieta Mediterránea de la UIM (Universidad Internacional Menéndez Pelayo, Santander). Este excelente profesional, que cuenta con más de 25 años dedicados a la investigación del aceite de oliva y sus efectos sobre la salud, participará como ponente en este congreso explicando las múltiples bondades del aceite de oliva como superalimento o medicamento.

Su ponencia en esta edición de ÓLEOFORUM, da mucho que hablar. En ella, califica al aceite de oliva virgen extra como un superalimento o medicamento. ¿Cuándo se incluye en nuestra dieta y se descubren sus beneficios?

El aceite de oliva virgen extra es un superalimento o medicamento que se lleva consumiendo en la cuenca mediterránea desde hace más de 6.000 años y, sobre todo, en los últimos 2.500 (desde el esplendor de la Grecia Clásica) se convierte en componente esencial de nuestra dieta, la dieta mediterránea.

A partir de los siglos XX y XXI, con los últimos estudios epidemiológicos realizados, es cuando se demuestra que las poblaciones que siguen la dieta mediterránea basada en el consumo de aceite de oliva, viven más y mejor. Especialmente, atañe a enfermedades cardiovasculares y al cáncer. La causa de ello es el efecto beneficioso del consumo en gran medida de este oro líquido como grasa fundamental en esta dieta, la ingesta de vegetales frescos y pescado, y el escaso consumo de grasa animal.

De forma más concreta, ¿cómo repercute su consumo al sistema circulatorio?

Actualmente, las causas fundamentales de muerte y enfermedades crónicas en nuestra sociedad son cardiovasculares: infarto de miocardio, enfermedades cerebrovasculares, arteriopatía periférica… A ellas se deben un 40% de las muertes, junto a un 25% del cáncer. Las enfermedades cardiovasculares se producen, principalmente, cuando en las personas se desarrollan los llamados factores de riesgo cardiovasculares: colesterol, diabetes, hipertensión, obesidad y tabaquismo. En estos factores incide el aceite de oliva virgen con un efecto beneficioso; podríamos decir casi como los fármacos, pues disminuye el colesterol “malo”, LDL; aumenta el colesterol “bueno”, HDL; mejora el control de la glucemia; disminuye la tensión arterial; y, probablemente, seguir una dieta mediterránea ayude a disminuir o controlar el peso. Todos estos aspectos serán los que trate más detalladamente en mi ponencia en ÓLEOFORUM.

¿Qué otras líneas de investigación acerca de sus efectos se están llevando a cabo actualmente?

Además de las positivas sobre los factores de riesgo cardiovascular que acabo de comentar, se está investigando sobre aspectos tan interesantes como el cáncer, sobre todo el de mama; el deterioro cognitivo, concretamente el Alzheimer; la prevención de la osteoporosis…

Para concluir, ¿vale consumir cualquier tipo de aceite?¿Qué cantidad diaria debemos consumir?

Categóricamente, los aceites beneficiosos son el de oliva virgen o virgen extra. El motivo, su forma de elaboración, que extrae el zumo de la aceituna sin alteraciones químicas, ni térmicas, conservando todos sus componentes minoritarios inalterados y, de ahí, todos sus efectos positivos.

En cuanto a la cantidad recomendada, lo ideal es incluir en la dieta entre 40 y 60 gramos al día (según el peso de la persona). Algo tan sencillo como tomar unas tostadas y una ensalada al día. Prácticamente, con todo esto cumpliremos la dieta mediterránea.

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