Rodrigo Sánchez Haro. Consejero de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía

Un año más, y refrendado por los buenos resultados de las dos ediciones anteriores, tenemos la oportunidad de asistir al Congreso Nacional del Aceite de Oliva-ÓLEOFORUM, que nos ofrece en Córdoba una nueva cita para abordar los aspectos técnicos y los retos actuales más destacados del sector del aceite de oliva y la aceituna de mesa.

Desde la Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural estamos convencidos de que la unión de todos los agentes implicados es el arma más valiosa para la defensa de los intereses de nuestros sectores. Y precisamente ÓLEOFORUM llega en un momento en el que hemos dado un gran paso en una de las negociaciones clave para el campo andaluz, y por supuesto, para el olivar. Me refiero a la Política Agrícola Común (PAC).

La firma, el pasado 3 de septiembre, de la declaración institucional que respaldaron todas las organizaciones profesionales agrarias (Asaja, COAG y UPA) y Cooperativas Agro-alimentarias constituye un avance fundamental de todo nuestro sector agroalimentario en la defensa de una PAC post 2020 que sea fuerte y la mejor para Andalucía. También, por supuesto, para el olivar, uno de nuestros cultivos más estratégicos que, con más de 1,5 millones de hectáreas, supone el 60% de la superficie nacional, el 32% de la comunitaria y el 14% de la superficie mundial.

Conseguir la mejor PAC para Andalucía es una de las prioridades de la Junta, pero paralelamente debemos seguir respaldando y ofreciendo al sector iniciativas que le permitan seguir creciendo. En este sentido, potenciar el sector agroalimentario apoyando las actuaciones de promoción que den a conocer las cualidades y mejoren la comercialización de los aceites de oliva virgen extra de excelente calidad amparados por un programa de calidad y Denominaciones de Origen Protegidas. Para ello, desde esta Administración contamos con herramientas que respalden este tipo de iniciativas a través de las diferentes medidas que contempla el subprograma temático del olivar del Programa de Desarrollo Rural de Andalucía.

Gracias a esta labor de difusión, los aceites andaluces son reconocidos en todo el mundo y apreciados por la calidad de sus producciones, que, no podemos olvidar, empieza en las explotaciones olivareras y en las almazaras donde se molturan las aceitunas con la pretensión principal de buscar la máxima excelencia en este proceso. En la Consejería somos conscientes del ingente esfuerzo que acomete el sector para modernizar sus explotaciones para lograr este fin. Y en este sentido, Córdoba tiene un gran protagonismo. Uno de cada cinco de los proyectos que se van a poner en marcha en Andalucía para mejorar las explotaciones de olivar se ubica en la provincia cordobesa, donde se van a invertir 6,3 millones de euros. El apoyo de la Junta para este tipo de actuaciones supera los 26 millones de euros en toda Andalucía. Y, en el caso de ayudas para industrias en el sector oelícola, uno de cada dos euros de inversión son incentivos públicos.

Ahora más que nunca nuestro sector necesita que sigamos a su lado, compartiendo desafíos y velando por sus intereses, como lo estamos haciendo en el caso de la aceituna de mesa, en el que tenemos que seguir trabajando para conseguir la supresión de los aranceles por parte de EEUU. Porque el aceite de oliva andaluz sigue siendo un motor de generación de riqueza y empleo que aporta más del 28% de todo el valor de la producción agraria andaluza. Y ello gracias, fundamentalmente, a nuestros agricultores, nuestra industria olivarera, con su esfuerzo diario, con su carácter emprendedor, con su apuesta por la modernización, por la innovación, por la comercialización, por la expansión… 

Desde aquí, mis mejores deseos, un año más, para que este Congreso resulte fructífero y exitoso para todos.

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